Click here to read in English: Vero’s Decision
Nuestras biografías se pueden explicar por las decisiones que tomamos y por las que no. Veamos dos ejemplos:
A los 24 años, Frédéric Chopin compuso una de sus obras más famosas, el “Impromptu Fantasía”, que, sin embargo, decidió no publicar, por lo que tuvieron que esperar a su muerte para hacerlo. Chopin, un polaco errante, pasó por Mallorca y Londres, pero su corazón siempre estuvo en Francia.
Una francesa, Marinette Pichon, se decantó por cruzar el Atlántico cuando Estados Unidos la reclamó. Eligió Filadelfia, una ciudad con herencia europea y de larga tradición artística. Buen lugar para los emigrantes. Allí fue elegida MVP de la WUSA (la desaparecida liga profesional de fútbol) en 2002, pero su equipo, Philadelphia Charge, se quedó sin el título de liga.
El fútbol es otro de esos jueces implacables: te obliga a decidir durante noventa minutos sin posibilidad de pausa. Cada opción elegida provoca unas consecuencias que a veces ni siquiera se justifican por el resultado final.
En 2011, Verónica tenía que decidir si se quedaba en España o si volvía a Estados Unidos, donde meses antes la burocracia le impidió demostrarse si podía ser una visitante temporal en su fútbol o bien una residente fija. No tuvo dudas. Al igual que Marinette, Filadelfia iba a ser el lugar escogido, y como Chopin, iba a componer su más famoso “Impromptu” (una pieza que se caracteriza por su improvisación) con 24 años. Por suerte, su partitura no se escribía en papel, sino en el césped, y pudo compartirla con todos desde el primer día. La fantasía, ese toque distinto, tuvo como consecuencia el premio a la jugadora del año, pero se le resistió el título con Philadelphia Independence, siguiendo, sin buscarlo, los pasos de la atacante gala.
En su caso, el viaje, volvía a ser otra vez la decisión acertada. Como lo fue la primera mañana de fin de semana que apagó la televisión y se perdió “Xabarín Club” porque iba a ver jugar un partido a su hermano. O el día que les dijo a sus compañeras del Funeraria Apóstol que tomaba rumbo a Aguiño (La Coruña) para centrarse en el fútbol once. El fax que recibieron en las oficinas del Xuventú Aguiño anunciando que la requería la selección Sub-19 le supondría hacer de nuevo las maletas poco después para acabar levantando un título europeo en Finlandia, y eso la llevó más lejos, a Tailandia, donde un Mundial Sub-20 la colocó entre las dieciocho mejores jugadoras del mundo.
El siguiente tránsito fue algo más corto en distancia, pero decisivo en su madurez. Los más de ochocientos kilómetros que separaban Santiago de Zaragoza se recorrieron tras una reunión con Nicasio y Mercedes, sus padres. Tres años más tarde, su camino desembocó en Barcelona, encontrando una catarata de goles y cariño y de allí fue a Estados Unidos. Buffalo Flash, primero, y Chicago Red Stars, más tarde, fueron el punto de llegada. En esta suma de kilómetros la siguente parada fue Vorónezh (Rusia) y ahora sus botas han topado con Tyresö (Suecia).
He hablado de decisiones y viajes, pero la vida de una persona también puede resumirse en una palabra o una idea. Gritará “¡vamos!” en seis idiomas, pero su idea sigue siendo la misma que el día que apagó la televisión: disfrutar con el balón. Ahora quiere compartir su camino con todo aquel que quiera disfrutar de un asiento contiguo a su trayecto, por eso estrena página web. La decisión de acomodarse en él y vivirlo es tuya.
¡Benvido!, ¡Bienvenido! ¡Benvingut!, Welcome!, Добро пожаловать!, Välkommet!
Texto escrito por: Manuel Galán